Boca Juniors: empate y la obligación de otra hazaña en Brasil
El Xeneize lo ganaba con gol de Roncaglia, pero en la única del Timao, en el segundo tiempo, lo empató Romarinho. En una semana, la revancha y final de la Copa en San Pablo.
Boca Juniors, que mostró dos caras, dejó escapar anoche una victoria increíble al empatar de local ante Corinthians de Brasil, 1 a 1, en la primera final de la Copa Libertadores de América.
El conjunto de Julio César Falcioni, que cambió radicalmente su juego del primero al segundo tiempo, se puso en ventaja, a los 27 minutos del complemento, con un gol de Facundo Roncaglia. Pero Corinthians, tal vez en el mejor momento de Boca, llegó al empate por intermedio de Romarinnho, a cinco minutos del final.
De esta manera, la final de la Copa Libertadores quedó abierta y se definirá dentro de siete días en San Pablo.
Cabe destacar que a esta altura del certamen ya no corre el valor doble del gol de visitante como fórmula de desempate.
La primera media hora mostró a un Corinthians sólido en el fondo, con mucha presión y movilidad en la mitad de la cancha, pero sin profundidad en ataque.
Lo de Corinthians fue mucho mejor que lo de Boca en la primera etapa, y producto de ese mejor juego, más desde lo conceptual que desde lo futbolístico contó con algunas chances de gol. A todo esto, Boca no hizo pie en el fondo, menos en la mitad de la cancha y mucho menos en ataque.
En el comienzo del segundo tiempo Boca mostró otra actitud y una mayor ambición, a partir de estar mejor parado atrás, de ejercer más presión en la mitad de la cancha, y de consolidar un mejor funcionamiento colectivo. Así, a los 27 minutos llegó al gol. Un tiro de esquina desde la izquierda de Pablo Mouche, derivó en un cabezazo de Matías Caruzzo, en otro de Silva, que Chicáo sacó con la mano sobre la línea (era penal y roja) y luego dio en el palo derecho, pero apareció Roncaglia (tal vez en su último partido) y puso el 1 a 0.
La victoria parecía estaba en el bolsillo y daba algo de resto para la revancha en Brasil, pero ese panorama se oscureció a los 40 minutos, con el gol del empate de Romarinnho. Boca tuvo sobre el final el triunfo con un cabezazo Cvitanich pero el travesaño y la falta de puntería les negaron el gol. Fue un final frío y negro. La historia se puede revertir en Brasil, pero, sin duda, será difícil.
fuente:La Republica






