Paro de camioneros deja sin combustibles a Corrientes
La medida de fuerza nacional, que se extenderá hasta mañana, provocó desabastecimiento en varias provincias. Advierten que de recrudecer la protesta se “paralizaría” el país.
El paro que realizan los camioneros al no lograr un aumento salarial de 30 por ciento dejó sin combustibles a Corrientes, entre otras provincias. Si bien desde ayer comenzaron a registrarse faltantes en los surtidores locales, hoy el panorama es más complicado. La Cámara de Estaciones de Servicio y Empresarios del Combustible de Corrientes (Cescor) advirtió que “se avizoran días negros” si no se reactiva el transporte en las próximas horas
“Corrientes está desabastecida. La medida impide la llegada de combustible y el panorama está complicado”, dijo el titular de la Cescor, Carlos Gold.
La salida de la planta de distribución de YPF y Shell hacia el Nordeste, en Puerto Vilelas y Barranqueras (Chaco) está bloqueada por camioneros de Corrientes, Misiones, Formosa y Chaco que se adhirieron a la medida de fuerza nacional.
Así, con el transporte paralizado desde la primera hora del martes, los problemas para cargar combustible empezaron a sentirse ayer en las expendedores. Las colas de automóviles fueron más extensas que de costumbre y los playeros no pararon de trabajar. A pesar de la tediosa espera muchos conductores terminaron aliviados de por lo menos conseguir, luego de recorrer varias estaciones hasta llegar a alguna que tuviera combustible. Pero en otras, los conos naranjas volvieron a copar las playas.
“Los camiones están detenidos y hasta que la medida no se revierta no vamos a tener productos para abastecer a los clientes”, advirtió el propietario de la estación de servicio Santa Rosa, Eligio Bernes, cuyo stock se terminó en la noche de ayer. El panorama se repitió en varias bocas de expendio de la ciudad.
Los empresarios locales esperan que se libere la planta de Puerto Vilelas para que se active el reaprovisionamiento y llegue el combustible en las siguientes 18 horas, pero para ello debe declinarse la medida de fuerza de los camioneros que continúan sin obedecer la conciliación obligatoria de 15 días hábiles dictada por el Ministerio de Trabajo de la Nación.
También hicieron caso omiso a la advertencia del vicepresidente Amado Boudou de aplicar la ley de abastecimiento para asegurar la distribución de combustible. Esa norma prevé sanciones económicas, la intervención de gremios y hasta prisión de seis meses a cuatro años en casos de “especial gravedad”.
Camioneros y Federación de Empresas de Transporte de Cargas (Fadeeac), informó que el paro se levantará mañana viernes a las 11, poco antes de una nueva reunión por paritarias en el Ministerio de Trabajo. Pero ni el gremio ni la federación de empresarios son optimistas respecto del futuro encuentro en la sede de la cartera laboral.
Ante la posibilidad del recrudecimiento de las protestas adelantada por el sector del transporte, la titular de la Federación de Empresas de Combustibles, Rosario Sica advirtió que “en dos días no habrá combustible y se paraliza el país”.
Reclamos
El sindicato de camioneros reclama un incremento salarial del 30 por ciento, más un bono de entre 3.000 y 4.000 pesos no remunerativos –por única vez– que les permita a los trabajadores contrarrestar el descuento por el pago del Impuesto a las Ganancias.
Medidas gremiales
Hugo Moyano, secretario general de la CGT y jefe del gremio de camioneros, amenazó con extender la medida de fuerza a otras actividades si el sector empresario no mejora su propuesta de aumento salarial del 21 por ciento y si el Gobierno no atiende sus reclamos para modificar el impuesto a las ganancias y universalizar las asignaciones familiares.
La protesta de los camioneros se expandió el martes con el cese total de las actividades en 18 provincias donde hay refinerías petroleras. La medida de fuerza del gremio se inscribe en un plan de lucha aprobado por la cúpula del sindicato, consistente en paros por ramas, que comenzaron el viernes último con una huelga de 24 horas de los choferes de camiones de caudales y antes se había alterado el normal funcionamiento de la distribución de mercadería en los supermercados y del correo postal.
Ese programa contempla también una huelga nacional conjunta de todas las actividades representadas por el gremio, en el caso de no obtener una respuesta positiva a las demandas del sindicato en los próximos días. Así, podrían paralizar, además, el transporte de cargas, la recolección de residuos, el correo postal y la distribución de diarios y revistas. También cuenta con aliados para afectar el normal funcionamiento de los puertos y del transporte de larga distancia.
fuente:La Republica