Confirman el primer caso de leishmaniasis visceral en humanos
Un joven de 23 años, oriundo de Santa Fe, es el primer infectado en Corrientes. Permanece internado en buen estado. Recomiendan mantener los patios limpios y controlar a las mascotas.
El primer caso de leishmaniasis visceral en humanos en la provincia fue detectado en esta capital en un joven de 23 años, estudiante de la Facultad de Agronomía de la Universidad Nacional del Nordeste (Unne). El infectado es oriundo de Reconquista y habita en el barrio Aldana.
“El joven comenzó con la sintomatología y consultó en un sanatorio privado de Corrientes, luego realizó otra consulta en Hospital Italiano, de Rosario, donde permanece internado con un estado general bueno, tras cuatro días de tratamiento por leishmaniasis”, comentó a La República la subdirectora de Zoonosis de la Provincia, Claudia Benítez Sosa.
Ante este cuadro, Salud Pública intensificó las tareas de bloqueo vectorial en las manzanas circundantes al domicilio del paciente y se realiza toma de muestras a las mascotas de la zona.
Además, recomienda mantener ordenado el ambiente, con los patios limpios y las mascotas controladas. En ese sentido, se apela al compromiso y a la responsabilidad de los vecinos de la ciudad.
En tanto, ya suman 47 los casos de leishmaniasis canina en Corrientes. El último fue en el barrio San Benito.
Síntomas
La leishmaniasis visceral en humanos se presenta como un síndrome febril prolongado, una fiebre que va más allá de las dos semanas, y esa fiebre es intermitente, o sea que puede aparecer un día, desaparecer al otro y reaparecer al siguiente.
El paciente constantemente está con un síndrome febril pero sin foco aparente, es decir que no hay una causa que esté justificando la fiebre. La misma podría estar acompañada por alguna sintomatología gastroentérica, como ser diarreas o vómitos. También puede estar acompañada de una tos seca, además de decaimiento, falta de apetito y la sensación de cansancio y agotamiento.
“El paciente, en esa instancia, se está sintiendo enfermo y aparentemente no hay una causa justificable”, informó la médica, y recordó también que puede haber agrandamiento del abdomen porque los órganos afectados son el hígado y el bazo, es decir que el paciente puede notar un dolor y agrandamiento abdominal.
Recomendaciones
La primera regla es evitar la automedicación, luego acudir rápidamente a la consulta y hacerse los análisis de laboratorios correspondientes que serán solicitados por el médico.
La doctora explicó que, en estos casos, a diferencia de la enfermedad del dengue, el hombre no es transmisor de la enfermedad, o sea que no transmite la enfermedad al vector.
Sin embargo, cuando existe un paciente con dengue se necesita sí un aislamiento domiciliario o bloqueo con repelente.
En un caso de leishmaniasis visceral, no es necesario dicho accionar porque el paciente no es transmisor al vector ni tampoco hay transmisión interhumana.
fuente:La Republica